Continuamos mostrando alguna de las anécdotas que el cura Don José  nos narra en su carta, esta vez hace referencia a lo que hoy llamamos el Monumento:El Corazón de Jesús y la Imagen del Monumento

Había allí junto a la carretera un chalet llamado “El Disloque”, allí vivía una anciana y dos nietos: Manolo y Asunción, vivían de una vaca a la que llevaban a pastar al campo y de cuya leche se alimentaban. Manolo era un artista y se comprometío a hacer de piedra una imagen del Sagrado Corazón de Jesús.
Un albañil, venido de Barcelona de vacaciones, se comprometió a hacer un monumento en una plaza si los jóvenes les ayudaban. Todos los jóvenes se pusieron a hacer de peones y a traerles de la sierra las piedras que necesitara (entre esos jóvenes se encontraba Enrique Nieva Muñoz, que llegó a ser General de la Guardia Civil). La señora del cáncer en la cara suplicaba mucho al Sagrado Corazón de Jesús (que su nieto estaba haciendo) que la curase. ¡Cúal sería nuestra sorpresa al ver que la anciana se había curado! y conservaba los papeles de los médicos de Estepa que certificaban que aquello no tenía cura.

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