Así es como titula el Cura Don José otra de las anecdotas que sacamos de la carta que envió relatando su paso por Lora (1951-1953). Pasamos a transcribirla tal como nos la escribió:

Establecí que la Virgen de Fátima durante el mes de mayo, fuera cada día a una huerta y lo hiceron también, que colocaban a la imagen en un árbol y allí entre luces y flores pasaban la noche los vecinos de otras huertas, cantando y rezando, de tal manera que muchos coches que pasaban por la carretera nacional, paraban y entraban.

Recordamos que podéis encontrar más información sobre la carta remitida por el párroco D. José Romero López en la entrada del 3 de agosto.

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